Ayer acudí a uno de los mejores especialistas de arritmias de manera privada. 2 horas de consulta muy bien pagadas pero muy bien aprovechadas. Iba con la convicción de que me diría que me hiciera una ablación y continuara machacando.
Le comenté al doctor toda mi vida deportiva anterior..."soy deportista de resistencia, he corrido ironman y maratón" - "Vaya por Dios", respondió sacando a la luz todos los estudios de deportistas de resistencia y predisposición a la arritmia.
Examinó minuciosamente todas y cada una de los electros, holter, pruebas de esfuerzo... que le llevé con sus arritmias correspondientes.
A grades rasgos digamos que existe una arritmia llamada "Flutter auricular", que son aceleraciones rítmicas del pulso, muy fácil de ablacionar. Otra se llama "Fibrilación auricular", que son aceleraciones arritmicas, de operación complicada y poco exitosa.
Tras analizar una por una me enseñó a diferenciarlas y ver que mi caso era "muy interesante", pues tenía una coctelera de arritmias, pasaba de flutter auricular en sentido horario al otro, y luego a fibrilación. Incluso en una prueba de esfuerzo él detectó 8 latidos de fibrilación ventricular. Yo le comenté que eso eran palabras mayores, pues sabía que la muerte súbita provenía de fibrilaciones ventriculares, no auriculares. - "Efectivamente", contestó.
Tras las dos horas de estudio minucioso el Doctor me recomendó cautela y no operarme, puesto que podía quitar una arritmia y surgir otra peor. Según él todo está en un desajuste completo del sistema simpático - vegetativo y hormonal, que hace que tenga explosiones de adrenalina entre otras. Curiosamente es la misma opinión del neurólogo por los dolores de cabeza, del homeópata y del acupuntor.
Conclusión:
- Dormir 8 horas
- No excitantes.
- Obligarme a hacer deporte constante moderado pero no competitivo (según él, el hacer deporte aeróbico moderado y complir el horario de sueño hace que se regule el desequilibrio)
- Betabloquantes (con cuidado pues no me pueden bajar más las pulsaciones - tengo 36 dormido-)
- Tranqulizantes tipo transilium
- Y que siguiera con la acupuntura que se ha demostrado que tiene los mismos efectos que la medicación que me ha mandado.
Total: se acabó. Ya no tengo qué preocuparme por saber qué año volveré a hacer un Ironman, o cruzaré el estrecho. No lo voy a hacer.
Estoy triste, es evidente, pero a la vez tengo una paz interior difícil de explicar, al averiguar lo que pasa.
No me queda otra que ver el vaso medio lleno. Me han arrebatado mi mayor pasión, imposible de entender para quien no lo experimenta, pero bueno, intentaré formarme y desarrollarme en la segunda, que es el entrenamiento.
Y ser feliz, ... y quién sabe si el día de mañana consigo cambiar mi forma de ser, volver a equilibrar mi cuerpo, mi cabeza, ... y volver a competir.
Y como no quiero despedir mi blog de manera triste, lo hago recordando uno de los días más felices de mi mi vida. Lo imposible se intenta, lo díficil se consigue.
Un fuerte abrazo a todos
.jpeg)



